Inicio > Publicaciones > Carbajo-Núñez Jueves 21 Mayo 2026

Datos sobre la publicación:
Economía civil y liderazgo empresarial, (15/05/2026), (44)

 
 
 
 
Foto Carbajo-Núñez Martín , Economía civil y liderazgo empresarial, (15/05/2026), (44), in Blog Accademia Alfonsiana, 44-ES (2026) p. 2 .

 

El documento «Vocation of the Business Leader», publicado por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral[1], presenta el liderazgo empresarial como una verdadera vocación. Invita a los líderes a servir al bien común, respetar la dignidad humana y crear una riqueza sostenible. Este tipo de liderazgo puede identificarse como transformacional (o transformativo)[2].

Sin embargo, en nuestra sociedad orientada a la eficiencia, se ha impuesto ampliamente otro modelo de liderazgo. Frecuentemente definido como transaccional, es piramidal, autoritario, orientado al control, centrado en las tareas y enfocado en objetivos a corto plazo.

Estas dos formas de liderazgo corresponden a diferentes modelos económicos. El liderazgo transformacional está vinculado a una concepción humanista de la economía, comúnmente denominada economía civil, mientras que el liderazgo transaccional refleja el modelo capitalista, que comenzó a configurarse a finales del siglo XVI y terminó imponiéndose con la Revolución Industrial.
 

La economía civil

La economía civil hunde sus raíces en la contribución de los Franciscanos entre los siglos XIII y XV. En esta perspectiva, el actor principal no es ni el individuo movido por su propio interés (como en el capitalismo), ni el Estado paternalista (como en el colectivismo), sino la misma sociedad civil. El sistema económico se considera verdaderamente eficiente cuando promueve la felicidad pública, favoreciendo la ayuda mutua, la confianza recíproca y los bienes relacionales.

Los Montes de Piedad, promovidos por los Franciscanos, han sido considerados «la primera gran institución de la economía civil» (G. Piana, 2009). Este modelo perdió progresivamente relevancia con el ascenso del individualismo mercantilista (siglos XVI-XVIII) y posteriormente con el utilitarismo de Jeremy Bentham (1748-1832). Sin embargo, en el siglo XVIII, la tradición de la economía civil fue retomada y desarrollada ulteriormente por la escuela italiana, especialmente por Antonio Genovesi (1713-1769).

Hoy la economía civil ha adquirido una renovada atención gracias a iniciativas contemporáneas como la Economía de Comunión y la Economy of Francesco. En este enfoque, la eficiencia económica es inseparable de la justicia, la inclusión social y la sostenibilidad. La empresa es entendida no simplemente como una unidad productiva, sino también como un espacio de formación cívica y ética.
 

Liderazgo y felicidad pública

En la economía civil, la tarea principal del líder es promover la felicidad pública y fomentar relaciones de confianza, colaboración y reciprocidad entre todos los actores económicos (trabajadores, empresarios y consumidores). Más que basarse principalmente en contratos formales y en la lógica transaccional, esta forma de liderazgo pone el acento en la reciprocidad, las virtudes cívicas y la confianza social.

Estos líderes no son autoritarios, sino inspiradores e inclusivos. Buscan que todos los miembros desempeñen un papel activo, compartan los ideales cívicos de la empresa y se sientan respetados en su dignidad. Motivan a través de un propósito compartido más que mediante el miedo, y no apelan simplemente al interés egoísta. El trabajo y la actividad económica se entienden no solo como medios para generar beneficio, sino sobre todo como fuentes de sentido personal y de bienestar colectivo.
 

Conclusión

El documento «Vocation of the Business Leader», en línea con la tradición de la economía civil, subraya el liderazgo como servicio y concibe la empresa como una «comunidad de personas» (CA 35), en la que cada miembro es «responsable de todos» (SRS 38).

«Los líderes no son solamente quienes poseen títulos oficiales, sino también quienes ejercen una influencia para el bien de los demás. Desde los directivos de empresas y miembros de consejos de administración hasta los responsables de equipos y las personas que ejercen una influencia informal» (Vat-Leader 5).

Haciéndose eco de las palabras de Cristo: «El mayor entre vosotros sea como el más joven y el que gobierna como el que sirve» (Lc 22,26), la Iglesia propone un modelo de liderazgo inspirado en el Hijo del hombre, que «no vino para ser servido, sino para servir» (Mt 20,28).


Martín Carbajo-Núñez, OFM

 

Blog Alfonsiana: ("Civil Economy and Business Leadership", online); Traduzioni: Español; Italiano

 
[1] Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, Vocation of the Business Leader: A Reflection, 5.ª ed., [Vat-Leader], Ciudad del Vaticano 2018. Estos párrafos están tomados de nuestro artículo: Carbajo-Núñez Martín, «Artificial intelligence and leadership: A Franciscan Perspective», in Collectanea Franciscana 96 (2025) 325-345.
[2] Recientemente —sobre todo en la Doctrina Social de la Iglesia, la teología de la liberación y los movimientos sociales— la expresión “liderazgo transformativo” ha sido utilizada para subrayar que el objetivo no es solo transformar a las personas en la mejor versión de sí mismas (como en el liderazgo transformacional), sino también cambiar los sistemas en los que viven, orientándolos hacia la justicia y el bien común.



 
 
 
 
 
 
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